A finales de 1976, varios industriales canarios toman conciencia de la necesidad de aunar trabajo e iniciativas para crear una asociación empresarial específica que trabaje conjuntamente por el desarrollo del tejido productivo canario.
De esta manera, en el año 1978 se constituye la Asociación Industrial de Canarias, en anagrama ASINCA, como una entidad sin ánimo de lucro, con el fin primordial de representar, gestionar y defender los intereses de las empresas asociadas y promover e impulsar la producción industrial canaria.
ASINCA es la primera y única Asociación Industrial representativa del sector, de carácter técnico y con ámbito territorial que se circunscribe al Archipiélago Canario.
La Asociación Industrial de Canarias representa al sector industrial en diversos organismos públicos y privados, participando en diferentes Comisiones Técnicas establecidas por las distintas Consejerías del Gobierno Autónomo de Canarias y de las Corporaciones Insulares y Locales, para tratar asuntos que afectan al sector industrial, siendo además miembro de las Confederaciones de Empresarios de Canarias, CEOE y CCE.